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Tallas y colores: qué te queda, sin hojas de Excel
«¿Lo tienes en M, negro?» es la pregunta que frena la venta. La respuesta está en una hoja que no tienes a mano, o en tu memoria. Hay una forma mejor.

Quien vende ropa, zapatos o accesorios por chat tiene un problema que quien vende un solo producto no conoce: el mismo artículo existe en diez versiones. La camiseta es una, pero la camiseta en M negra y la de L blanca son dos cosas distintas, con dos existencias distintas.
El momento en que se pierde la venta
El cliente escribe: «¿lo tienes en M, negro?». Y tú:
- vas a mirar a la trastienda, y mientras tanto él espera;
- abres el Excel desde el teléfono, bajas, y mientras tanto él espera;
- respondes «sí» de memoria, y luego descubres que la última M negra la vendiste ayer.
Las dos primeras cuestan tiempo. La tercera cuesta un cliente, porque ahora tienes que escribirle que no, que no lo tienes, después de haberle dicho que sí.
Por qué la hoja de cálculo no basta
Una hoja con las variantes se puede hacer — una fila por talla, una columna por color — y al principio funciona. Luego:
- vendes una M negra por chat y se te olvida actualizar la fila;
- la hoja está en el ordenador y tú estás en el mercado con el teléfono;
- dos artículos tienen variantes distintas (uno tallas, otro medidas en centímetros) y la tabla se vuelve un rompecabezas.
La hoja se actualiza después de la venta, a mano. Y el después es donde se pierden las cosas.
Qué hace falta de verdad
Que la variante sea parte del artículo, no una tabla aparte. Que cuando vendes una M negra las existencias de la M negra bajen solas, porque es la que pusiste en el pedido. Y que cuando una variante se está acabando, lo sepa antes de que el cliente te lo pregunte.
Cómo lo hace Yataio
En Yataio un artículo puede tener hasta tres variantes — talla, color, material, lo que te haga falta — y cada combinación tiene sus propias existencias. La camiseta es un solo artículo, con sus versiones dentro.
Cuando la metes en un documento eliges la variante, y las existencias de esa variante bajan. Nada que actualizar después.
Y los avisos de stock bajo miran las variantes: cuando la M negra se está acabando te lo dice la pantalla de inicio, aunque de camisetas tengas todavía cincuenta en otras tallas. Así la respuesta a «¿lo tienes en M, negro?» es un vistazo al teléfono, no un viaje a la trastienda.
Las variantes están explicadas en la guía, las existencias aquí. Sobre qué se está acabando sin contar el almacén hay un artículo aquí.